viernes, 23 de noviembre de 2012

El cuento de la princesa Carlota

Hace unos días me sentí una persona muy afortunada. Más de lo habitual quiero decir.



Te cuento: Estando en la biblio, se me acercó una niña a pedirme un rotulador para la pizarra que hay allí.
Tipica pizarrita blanca para la que misteriosamente se suelen usar 4 colores: azul, negro, rojo y verde. No me preguntes porqué.





Esto de que pinten en la pizarra de la biblio es muy habitual y no le di más importancia, porque era la hora del recreo, es decir, hora punta y hay que estar a mil historias.

De pronto, miro y la niña ha escrito una parrafada sin igual. Decía lo siguiente:

"Érase una vez una princesa llamada Carlota que un dia decidió que no quería ser más princesa, sino bibliotecaria. Y le dijo a su padre que si le dejaba ser bibliotecaria. Él le dijo que si se leía 300 libros le dejaría. Y ella se los leyó y fue bibliotecaria y fue feliz y fin."

Como comprenderás me puse más ancha que larga.

Esto me hizo pensar en mis años de cole. Cómo de pequeño te encariñabas con un profe o con algún adulto a quien idolatrabas y a quien intentabas impresionar enseñándole tus últimas creaciones en plastilina como si fueran esculturas de Rodin. Qué lejos ha quedado eso, pero qué estupendo es recordarlo de vez en cuando.

Hablando de Rodin, hoy he visto una escultura suya en un museo. Últimamente me ha dado por ir a museos los viernes. Como aqui es gratis, es una maravilla. Hacer cosas sola, y aprender a que sea una experiencia agradable, es todo un aprendizaje para mí. Es un reto que llevaba tiempo queriendo afrontar. Siento que especialmente para mí es un objetivo retador, porque soy un animal muy social y me encanta conversar.

Pero estoy descubriendo que el diálogo interno puede ser también muy estimulante... aunque a veces de lo interno pase a lo externo y deleite al resto de viandantes con mis pensamientos. Eso sí, en inglés que para eso he venido aquí. Así que me ves en el metro o en la calle charlando conmigo misma. Me pregunto, me contesto, me indigno y me protesto hasta que alguien me adelanta y me hago consciente. Huy! si estaba pensando en voz alta. Y me río. Sola...

Jajajajaja, ahora que lo escribo no parece tan divertido, sino más bien que necesito ayuda, jajajajaja.

No cuchichées con el de al lado porque sé que a tí también te ha pasado alguna vez. Y al de al lado también, no te creas que no te he visto levantar la ceja!!!

Sabes qué, estoy trabajando bastantes asuntos personales. Lo que yo llamo "mis cositas", y creo que habrá avances próximamente. Pero eso ya lo hablaremos en otra sesión.




Un besito muy grande. Ahora mismo voy a ver un capítulo de una serie. No te digo cuál porque reconozco que me avergüenzo. Eso también lo comentamos ya otro día, en plan "momento confesiones". Por hoy prefiero que te quedes con la imagen de Carlota va a museos, jajajajaja.

Ciao!


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